La camarera cuenta la historia de los trillizos de su hija en el bar. Cuando ve lo que le han dejado en la cuenta no puede contener las lágrimas.

La camarera cuenta la historia de los trillizos de su hija en el bar. Cuando ve lo que le han dejado en la cuenta no puede contener las lágrimas.

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Shiela Weisgerber es una abuela fantástica. Shiela, de 48 años, trabaja como camarera y le encanta hablar de los trillizos de su hija: Bentley, Ashton y Dalton. Ella se hizo cargo de los pequeños cuando tenían 2 meses. La razón, su hija ya era madre soltera de otro bebé cuando llegaron los trillizos. Esta madre soltera pensó que de ninguna forma sería capaz de sacar adelante sola a 4 bebés y darles la vida que se merecían, y pensó en darlos a otras familias. En ese momento la abuela, Shiela, dijo eso no lo iba a permitir, que ella se haría cargo de los trillizos.

Su sueldo de camarera le llegaba muy justo, pero en su cabeza no cabía la idea de dejar los niños a otras familias. Juntos salen adelante, con menos dinero que otras muchas familias, eso sí, pero con mucho amor. La abuela está muy orgullosa de sus chicos y habla todo el tiempo de ellos.

Y eso hizo precisamente un día que entró una pareja en el restaurante en el que trabaja. La pareja se sentó y, mientras esperaban a que les sirvieran, escucharon a Shiela hablar de los trillizos. La historia les conmovió y se imaginaron lo difícil que sería para la mujer cuidarlos y darles todo lo que necesitan.

Cuando Shiela fue a su mesa para retirar los vasos, vio que junta a la cuenta había un mensaje.

Lo que leyó hizo que no pudiese contenter las lágrimas.

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La hija de Shielas Weisgerber era madre soltera. Ya tenía una situación difícil como madre sola de un bebé, cuando descubrió que iba a tener trillizos. Ella fue consciente de no podría sacar ella sola a los cuatro niños adelante. Pero los niños no se vieron obligados a abandonar la familia. Su madre, Shiela, la abuela de los pequeños, estuvo dispuesta a hacerse cargo de ellos cuando sólo tenían dos meses.

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Hoy los trillizos tienen 4 años. Todo va bien, a pesar de los escasos ingresos de Shiela. Trabaja como camarera, lo que no es suficiente para cubrir todas sus necesidades. Por eso tiene que mira bien en que gasta cada moneda.

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La abuela está muy orgullosa de Bentley, Ashton y Dalton. Un día una pareja entró en el restaurante en el que trabaja. Mientras esperaban a que les sirvieran, escucharon la historia de Shiela. Les conmovió la fortaleza y la lucha de la abuela para sacar adelante a los trillizos.

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Se quedaron tan conmovidos que le dejaron un mensaje en el recibo de la cuenta: ”Cuida de tus chicos”. Y junto con el mensaje la pareja le dejó a Shiela una propina de 300 dólares.

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Después de lo ocurrido, sintió que quería compartir este gesto que la había hecho llorar. Shiela publicó una foto del recibo y escribió : “Fui a retirar sus vasos y la cuenta, que iba a llevar a la caja, y me encontré con esto. ¡No podía creer lo que veía! Tuve que ir a baño porque no pude contener las lágrimas. No podía creer que hubiese ocurrido de verdad. ¡Estoy tan agradecida!”

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Le deseo lo mejor a esta familia. Y espero que su gesto pueda inspirar a otras personas. Un pequeño gesto puede significar mucho.

¡Compártelo en homenaje a todas las abuelas!

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