La madre tuvo gemelas, pero cuando se hicieron adultas reveló la verdad que todos esperaban.

La madre tuvo gemelas, pero cuando se hicieron adultas reveló la verdad que todos esperaban.

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La madre de Kristin y Erika no sabía que estaba embarazada de gemelas hasta que estuvo en su octavo mes de gestación. El médico dijo que las dos niñas eran gemelas bitelinas, llamado también bicigóticas, es decir, que cada una venía de un óvulo fecundado diferente, que tenía un saco fetal diferente y placentas separadas, lo que comúnmente se conoce como mellizas. Conforme las hijas crecían, la madre las animaba para que vivieran cada una su propia vida. Ella quería que cada una de las hermanas tuviese su propia identidad, que nadie se refiriera a ellas como "las gemelas", como una unidad. Las niñas fueron a clases diferentes y tenían diferentes amigos. Pero había una cosa que no se le escapaba a nadie. Las niñas eran exactamente iguales. Incluso las hermanas dicen que sus manos son tan parecidas que da miedo, y que ellas son casi un reflejo exacto la una de la otra, como si se estuviesen mirando al espejo. A las dos se les cayeron los dientes de leche al mismo tiempo y siempre sintieron que habían estaban unidas por un lazo irrompible. Aún así, o precisamente por eso, Erika y Kristin cogieron caminos separados en la vida. Kristin se centró en su carrera, mientras Erika se dedicó más a la familia. Pero a medida que se fueron haciendo mayores, no podían evitar sentir la sensación de que algo no estaba bien. Incluso aunque eran diferentes en algunos aspectos, cada vez estaban más convencidas de que no eran gemelas bicigóticas, que no procedían de dos óvulos diferentes. Así que decidieron hacerse un prueba de ADN y entonces lo confirmaron: eran gemelas monocigóticas, de un sólo óvulo fecundado... "Por primera vez en mucho tiempo me quedé sin palabras. Ser hermanas procedentes de un mismo huevo fecundado es muy diferente a ser hermanos "normales". Compartes un útero. Eso te une de una forma que es difícil de describir. Es tu identidad”, cuenta Erika.
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Las chicas proceden de un solo óvulo fecundado que en principio estaba destinado a ser una sola persona. Es algo increíble, especialmente si lo descubre cuando ya eres mayor.

En el siguiente vídeo (en inglés) las hermanas cuentan su historia.

¿Qué creéis? ¿Entendéis que la madre les ocultase la verdad a las chicas? ¡No dudéis en comentar la historia y compartirla!

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