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7 razones por las que nunca más deberías volver a usar chanclas

Muchos de nosotros hemos tenido, o al menos probado, un par de chanclas durante el verano. Son perfectas cuando necesitas un calzado que puedas quitarte fácilmente y son una opción ideal ya que no requieren tiempo o esfuerzo. Otra ventaja es que son normalmente baratas. 
 
Desafortunadamente, las desventajas de estos zapatos son mayores que sus beneficios. Lo que muchos no saben es que las chanclas pueden hacerle mucho daño a tus pies. Hay siete hechos que podrían hacer que no quieras usar chanclas nunca más.
 
 

1. Causan tubérculos

Al poco rato de caminar con chanclas se forman bultos debajo de los dedos y en el interior de los pies. La razón es que el talón carece totalmente de apoyo y obliga al pie a adoptar una posición plana. Según la página web de salud Dr. Bunion, con las chanclas todo el peso se ejerce sobre las puntas de los pies, al contrario de lo que están acostumbrados cuando se usa zapatos normales. 

2. No proporciona soporte a los talones

Si tus talones están cansados o inflamados, no los ignores. Vuelcas todo tu peso en los talones para que puedan soportar el peso de tu cuerpo y es importante que estén sanos. A menudo el dolor en los talones está causado por un mal calzado. Como las chanclas no ofrecen un buen apoyo son malos para su salud.

3. Acumulan hongos

 

Si tus chanclas están hechas con un material similar a la espuma, seguro que son óptimos para acumular hongos. Las bacterias se multiplican en entornos húmedos, así que un poco de grasa o agua es suficiente para que se formen bacterias en las suelas. Los hongos se traspasan fácilmente, así que si no quieres tener hongos evita las chanclas.

 

4. Causan ampollas

 

La razón por la que las chanclas causan rápidamente ampollas es simple: no te protegen de las superficies, cargan tus rodillas, y esto se traduce en una acumulación de la carga en los pies, causando irritaciones y ampollas. 

 

5. Hacen que tus dedos se doblen

Los zapatos normales rodean tus pies y los mantienen en su lugar. Las chanclas tienen una suela blanda y como no los sujetan sobrecargan los músculos de los pies y hacen que tus pies se deslicen. Involuntariamente, esto lleva a que tuerzas los dedos en un intento de retener tus zapatillas.

6. Te hacen tropezar

¿Alguna vez has tratado de correr con un par de chanclas? Entonces sabrás lo que queremos decir, simplemente no se puede. Un calzado que no tiene ninguna sujección a la planta de los pies se queda detrás y como muchas están hechas de materiales blandos hasta se doblan. El resultado es tropezar. 

7. Te hacen ir lento

Por la misma razón que no puedes correr en chanclas, también te hacen ir lento. Algunos expertos incluso advierten que es peligroso moverse rápidamente en chanclas.

Sabía que las chanclas no eran el calzado más adecuado, pero no tenía ni idea de que causaban tantos problemas. Por favor, compártelo para advertir a los demás sobre el dolor y molestias que pueden canusar.