Un padre encuentra a su hija desnuda con un desconocido – su reacción es una gran lección para todos

Un padre encuentra a su hija desnuda con un desconocido – su reacción es una gran lección para todos

<script async src="//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js"></script> <!-- ES_Underheadline_336x280 --> <ins class="adsbygoogle" style="display:inline-block;width:336px;height:280px" data-ad-client="ca-pub-5840994067977481" data-ad-slot="4548533658"></ins> <script> (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({}); </script>
<script async src="//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js"></script> <!-- ES_Underheadline_970x250 --> <ins class="adsbygoogle" style="display:inline-block;width:970px;height:250px" data-ad-client="ca-pub-5840994067977481" data-ad-slot="4605785654"></ins> <script> (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({}); </script>

Ser padre puede ser de lo más difícil que hay. Al principio tal vez se trata más que nada de darle amor y techo al hijo. Pero con el tiempo el papel del padre abarca mucho más y uno le enseña a los hijos los valores de la vida y cómo tratar a los demás. Este padre compartió su historia en Reddit y ahora miles de personas le aplauden por su comportamiento cuando encontró a su hija desnuda al lado de un hombre completamente desconocido.  

Esto fue lo que escribió el padre:

Una mañana, cuando bajé las escaleras, me encontré con esta escena: Mi hija de 17 años estaba media desnuda con un extraño en nuestro sofá familiar, parecía como si hubieran tendido una noche de “trabajo duro”. Subí a hacer el desayuno y fui a decirle a mi esposa, mi hijo y mi otra hija más joven que no hacieran ruido, porque todavía había personas que estaban durmiendo.

Nuestra mesa quedaba frente al sofá, sólo a unos metros de donde estaban durmiendo. Cuando fuimos a la mesa para desayunar, dije en voz alta: “JOVEN”. Nunca he visto a nadie levantarse tan rápido en mi vida. Este joven había pasado de la posición horizontal a una posición vertical en una fracción de segundo. “El desayuno está listo”, le dije, sacando la silla junto a mí. “Sentémonos.”

Se puso de pie, tratando de ocultar su protuberancia matinal en la ropa interior. Una bastante impresionante protuberancia debo admitir. Mi esposa y mi hija menor también se quedaron con los ojos como platos!

”El desayuno está listo”, le dije. Tomé una silla y le dije ”siéntate”. Mi familia me miraba pero no decía nada.

Después de vestirse, caminó los pocos metros entre el sofá y la mesa del comedor, fueran sin duda los metros más difíciles de su vida.

De la forma más tranquila le dije: “Te voy hacer una pregunta. La respuesta es muy importante…para ti”. El chico ya estaba sentado a la mesa, sudando.

“¿Te gustan los gatos?”, le pregunté.

Parecía que era un buen chico y muy amable. Claramente no educado, pero tampoco estúpido. Mi hija me aseguró que era muy bueno y muy atento. Ella lo conocía desde hacía un mes, pero nunca había pasado la noche aquí.

Él venía a buscarla por la mañana para ir a la escuela en su bicicleta, y la traía por la tarde. Él se hacía cargo de ella cuando estaba enferma. Se aseguraba de que ella estaba haciendo los deberes. Ha invertido mucho tiempo y esfuerzo, cerca de mi hija. Incluso tenía una santa paciencia cuando ella estaba de mal humor.

Dijo que no tenía familia, no tenía educación, tampoco trabajo estable. A ella le encantó él. A él ella le encantó. ¿Quién era yo para impedirles que aprendieran de sus propios errores?

8 meses después de conocerlo, mi hijo vino a preguntarme si yo sabía más acerca de este joven. Era un joven sin hogar, su padre era un maltratador y se suicidó. La madre también se suicidó cuando él tenía sólo 15 años. Estuvo viviendo en la calle durante 3 años. Dormía en los parques, refugios para los sin techos, en casas de ”amigos” y en hoteles baratos. Hacía pequeños trabajos de construcción para darse el lujo de comer.

Pero todo esto no importa porque lo que yo veía ahora era un joven de 18 años, siempre educado y servicial, él llegaba a casa con una sonrisa y salía con una sonrisa. Él nos ayudó… y lo más importante de todo, él hizo a mi hija feliz. Era un niño que nunca tuvo la oportunidad de ser niño.

A veces, él desaparecía durante unos días, porque tenía un trabajo de construcción fuera de la ciudad, yo sentía su falta. Mi hija menor confiaba en él y sabía que nunca haría daño a su hermana mayor, mi esposa había desarrollado un instinto maternal hacia él y a mi hijo le gustaba. ¿Yo? Yo me preocupaba por él, yo quería que fuera feliz.

Al día siguiente, le di la llave de la casa, le dije que lo esperaba en casa todas las noches. En las semanas siguientes, renovamos la habitación de invitados y compramos muebles. Él era muy bueno para construir cosas y me dijo que quería ser su propio jefe, le gustaba construir cosas. Así que le ayudamos para que estudiara para que se formase en ese ámbito. 

Todo esto fue en el año 2000. Hoy, 15 años después, mi hija y mi yerno me han dado dos nietos maravillosos. El año pasado tuvieron mellizos, una niña y un niño. Y tienen una empresa rentable y se aman más que a nada en el mundo (Y sí, al esposo de mi hija si le gustan los gatos).

Esta historia nos ensaña que la primera impresión de una persona no siempre es la correcta. No debemos juzgar antes de conocer a las personas.

Si quieres ver más artículos como este ponle 'me gusta' en el botón de abajo.

 
 
<div id="taboola-below-article-thumbnails"></div> <script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({ mode: 'thumbnails-a', container: 'taboola-below-article-thumbnails', placement: 'Below Article Thumbnails', target_type: 'mix' }); </script>
<div id="taboola-below-article-thumbnails"></div> <script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({ mode: 'thumbnails-a', container: 'taboola-below-article-thumbnails', placement: 'Below Article Thumbnails', target_type: 'mix' }); </script>