4 médicos de dicen que ignore su dolor, pero el 5 confirma sus peores temores

Vivimos en un mundo digital donde se puede buscar todo en Google. Cuanto notamos que no estamos al cien por cien de salud, chequeamos en internet para buscar respuestas.

Yo trato de evitar buscar en internet cuando estoy enferma, es fácil deprimirse, preocuparse e incluso asustarse y muchas veces sin motivo.

Si el problema de salud no mejora lo óptimo es buscar un médico e ir al centro de salud. Y allí se supone que encontrarás a los especialistas que te darán el diagnóstico correcto que no se encuentra en internet.

Pero cuando Rachel Sawka de 23 años fue al médico el resultado fue el contrario – algo que estuvo a punto de costarle la vida.

 

Facebook/RachelSawka

En enero del año 2016 Rachael Sawka, de 23 años, residente en Winnipeg, Canada, fue al médico en el hospital “Seven Oaks”.

Tenía un bulto incómodo en el cuello. Su médico le hizo un reconocimiento y le confirmó que se trataba de un inofensivo quiste y que no tenía de que preocuparse. Reservaron una fecha unos meses más tarde para extirpar el bulto mediante cirugía plástica.

Pero unos meses antes de la intervención el bulto había crecido muy deprisa y le sangraba con frecuencia. Esto hizo que Rachel buscará ayuda médica de nuevo, comenta CTV noticias.

Impactantes noticias

En urgencias, se encontró con varios médicos y les explicó que le dolía el bulto y sangraba. Sin embargo ninguno de ellos le dio importancia y no recibió por lo tanto ningún tipo de ayuda profesional.

En abril el bulto había crecido y tenía el tamaño de una bola de tenis. Ya no se podía extirpar con una simple cirugía. De hecho Raquel fue intervenida quirúrgicamente pero los médicos tuvieron que cancelar la operación porque el quiste era demasiado grande.

Una semana más tarde se reunió con un quinto médico. Y recibió una terrible noticia.

“Tienes cáncer de piel”, le comunicó el médico de inmediato.

Rachel estaba aterrada y se sentía tremendamente sola – ¡lo cual es comprensible!

Pero escucha y sorpréndete: resultó que incluso el quinto médico estaba equivocado.

En realidad Rachel tenía un cáncer de huesos raro y agresivo, llamado  “el sarcoma de Ewing”. Ella tenía un tumor maligno que debía ser extirpado de inmediato.

Fue ingresada en el hospital de Manitoba para recibir tratamiento especializado contra el cáncer.

Negligencia

Pronto se hizo evidente la negligencia de uno de los médicos al no realizar los controles pertinentes en el momento en el que Rachel buscó ayuda en el centro de salud Misericordia en el mes de febrero.

Si se hubiera realizado un análisis de los tejidos del quiste de Rachel, no se hubiera llegado a esta situación. Se hubiera descubierto el cáncer en un estadio menos avanzado y se hubiera hecho el diagnostico correspondiente – de esta manera Rachel se hubiera evitado un dolor innecesario, la falta de sueño y una intervención quirúrgica importante.

Antes de la operación Rachel tuvo que recibir quimioterapia para reducir el tumor y así poder operarlo. La agresiva quimioterapia quemó su piel y el tumor sangró tanto que necesitó cinco transfusiones.

Tras una operación que duró 11 horas se extirpó el tumor y varias extensiones ubicadas en el cráneo. Parte de la piel y los músculos de la cabeza se implantaron de su espalda y hombros.

La cicatriz que le queda es muy grande y a Rachel no le crecerá nunca más el cabello detrás de la cabeza.

Tras la operación  Rachel continuó con radioterapia y hoy en día se encuentra relativamente bien.

Facebook/RachelSawka

Anima a todos

Los médicos creen haber podido eliminar todo el tejido afectado pero el riesgo de que el cáncer vuelva a aparecer es del 50%.

Rachel se siente absolutamente frustrada por la negligencia sufrida por parte de las instituciones médicas. ¡No puede pasar desapercibido algo tan serio como un cáncer!

Pero en vez de adoptar una aptitud agria y amargada, Rachel aprende con su experiencia y anima a todos a tomarse su salud en serio y a confiar en las señales de su cuerpo.

Si no hubiera sido consecuente y cabezona, el cáncer se hubiera descubierto demasiado tarde.

La historia de Rachel ha tenido gran impacto en Canadá.

Se abrió de inmediato una investigación contra la autoridad regional sanitaria de Winnipeg, para saber donde estuvo el fallo y obrar en consecuencia. Rachel recibió una disculpa oficial por parte del colegio de médicos, que era lo mínimo que podían hacer.

 

Confiamos siempre en la capacidad de los médicos para valorar y diagnosticar un problema de salud, pero la historia de Rachel nos demuestra que nadie es infalible.

Tienes que confiar en las señales de tu cuerpo sobre todo cuando sientes que algo no está bien. Rachel es fuerte y puede contar lo sucedido. Podría haberse dejado llevar por el odio y la rabia. 

Sin embargo decide contar y animar a la gente para que siempre confíen en su cuerpo y en su instinto – y este mensaje lo quiero yo también compartir con mis seres queridos.