Esposa enfurece porque su marido trabaja mucho, escucha las palabras de la hija y entiende la verdad

Aunque parece que se está escuchando mucho la palabra “orgánico” allá donde vamos, todavía hay mucha gente que no se pregunta de dónde viene la comida que consumen en el supermerecado o un restaurante.

Yo también peco de eso.

Otra confesión es que nunca pienso mucho en los campesinos que trabajan duro cada día en los campos para producir nuestros alimentos.

Muchos de estos agricultores tienen pasión por cultivar productos de calidad que no son sólo buenos para nosotros sino también para el planeta.

¿A qué costo sin embargo?

 

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Katie Spence Pugh está casada con un agricultor y sabe muy bien lo que es la vida en una granja.

Tras un día de duro trabajo, ella vuelve a casa y cuida de los niños y hace sus tareas del hogar. Mientras, su marido, Eugene, todavía tiene por delante más horas de trabajo en el campo, reporta The Daily Mail .

Un día, para superar su frustración, envió enfadada un mensaje a su marido, quería que Eugene supiera que estaba harta del modo en que estaban viviendo.

Casi no se veían y tenía que cuidar de los niños y la casa sola.

Cuando Eugene volvía a casa cada noche, sin embargo, sorprendía a su esposa. Simplemente, se sentaba en la cocina para comer algo.

Después de un rato, su hija se sentaba al lado de su padre. Aunque seguramente estaba hambriento tras pasar todo el día en el campo, Eugene estaba feliz de compartir su comida con su hija.

Ahí es cuando Katie tuvo su revelación.

Tomó una foto para su página de Facebook, donde compartió este momento que le hizo apreciar la vida que tenían.

Tomé esta foto la otra noche al final de un largo día. Estaba enfadada. Había enviado a mi marido un texto diciéndole que sabía que no cambiaría nada, pero que quería que supiera que estaba sintiéndome harta de lo mucho que trabaja y con todo lo que tengo que hacer cada día yo misma. El trabajo a tiempo completo, cocinar la cena, bañar a los niños, viajes de fin de semana sin él, mantener la casa, estaba resentida. Tengo estos momentos una vez (ok, varias veces) cuando estamos en la época de plantar o recolectar. Entonces pasó esto.

Él vino, tomó su plato y se sentó a comer solo. Estaba cansado, estaba insolado, agotado. En lugar de quejarse, dijo que lo sentía, que estaba cansado y se sentía así. Charlotte se unió a él y empezó a hablarle, e incluso se comió casi toda su cena. él no se quejó, compartió, y eso me chocó.

¿Desearía que lo viéramos más de una hora al día? Sí, pero el amor que siente por lo que hace es algo envidiable.

Los agricultores trabajan en una profesión poco agradecida. Siempre va de nada de transgénicos y cosas orgánicas, y ni mencionar el estrés que da la Madre Naturaleza. Éste es un hombre que ha estado trabajando para mantener a 4 generaciones de sudor y sangre y demostrando a sus hijos el valor del trabajo duro y la disciplina.

Así que aunque me siento frustrada, realmente me tendría que sentir agradecida.

 

Logré sentarme a cenar y escuchar todas del día con los niños. Logré darles un baño y sentir sus risas.

Tuve un beso y amor de ellos por 3 horas más que él. Él es el que se está sacrificando, no yo. Seguiremos adelante hasta el próximo día de lluvia cuando logremos tener horas extras con nuestro duro trabajador. Mientras, la próxima vez que te pongas una camiseta de algodón o consumas comida fresca, piensa en el agricultor.

¿Dónde estaríamos sin ellos? 

Abajo puedes ver el post completo de Katie.

I snapped this picture the other night at the end of a long day. I was tired. I was irritated. I had sent my husband a…

Posted by Katie Spence Pugh on viernes, 15 de julio de 2016

Si no fuera por familias como esta, probablemente no tendríamos cosechas decentes para preparar comida que poner sobre la mesa. Ya no quedan muchas familias de agricultores en el mundo y necesitamos apreciarlas.

Por favor, comparte este artículo para rendir tributo a todos los agricultores – realmente se merecen todo nuestro aprecio por su duro trabajo.