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No ignores estos 7 comportamientos de tu hijo – pueden llevar a problemas mayores más adelante

Ser padres es lo mejor que te puede pasar. Pero a pesar de existir momentos maravillosos, no siempre es un camino fácil. Educar a tus pequeños para que sean adultos respetuosos y educados, es un proceso que debe iniciarse desde un principio. 

Los niños aprenden fácilmente pero a veces puede parecerte inútil el esfuerzo. Piensa siempre que en este proceso, tú como padre también puedes aprender muchísimo.  

Sobretodo aprendes a valorar lo que funciona con tu familia y que métodos son absolutamente inservibles. Hacer de tus hijos personas sociables con un alto nivel de moral y ambiciones, toma su tiempo.

Según el doctor William Sears, existen 7 comportamientos sobre los que debes reflexionar.  

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Cotilleos

Que los niños cotilleen entre ellos no es algo inusual. El hecho de que los adultos no lo hagan tan a menudo, no quiere decir que los niños no necesiten los chismes. 

Los niños cotillean por diferentes motivos, porque quieren atención, porque están tristes, porque buscan que se regañe a alguien a propósito, o porque creen que ayudan contando esos chismes. 

Independientemente de las razones, es muy difícil a veces hacer ver a un niño lo que está bien y lo que está mal.

Habla con tu hijo y déjale que se explique. Y luego trata de hacer ver a tu hijo la diferencia entre lo que es puramente cotilleo y lo que es importante que el adulto sepa.

Pelea de hermanos

¿Quién no ha tenido una riña de hermanos? La rivalidad entre ellos es muy normal, incluso puede que en ocasiones esa pelea llegue a las manos.

Estas riñas no solo se dan entre hermanos pequeños sino que incluso pueden continuar en edades más avanzadas. Trata siempre de averiguar el motivo de la riña. Puede deberse a algo que has dicho tú.

Sé muy estricto cuando las peleas llegan a ser físicas, NUNCA se debe pegar.  Pequeñas cosas como el tratar de captar la atención de los padres o buscar pinchar al otro hermano pueden llegar a situaciones desagradables.

Recuerda siempre a tus hijos que deben ser amables y amorosos entre ellos, algo importante para construir los cimientos de una familia. Trata de ayudarles a resolver los problemas de una manera constructiva. Enséñales a respetar los sentimientos y los límites del otro.

Cada padre debe buscar y pasar un tiempo dedicado exclusivamente a sus hijos, creando así un vínculo más fuerte con ellos.   

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Niños caprichosos

Puede empezar con algo tan pequeño como con un paquete de chicles cuando estáis comprando o con el juguete de un amigo.

Los niños pequeños no entienden muy bien lo que es suyo y lo que no lo es.  Pero si lo entienden los que tienen ya una cierta edad. Es importante determinar cuando un hecho requiere nuestra atención.

La primera vez que ocurre, deberemos hablar con el niño y preguntarle porque lo ha hecho. Explícale porque no está bien lo que ha hecho y pídele que lo deje de nuevo o que se pague por ello. Pídele igualmente que se excuse con la persona o niño afectado. 

Los motivos por los cuales los niños son caprichosos son numerosos según American Academy of Child and Adolescent Psychiatry.

Puede que busque atención, que sienta celos de un hermano, o que se trate de una cosa que necesiten impulsivamente. Normalmente suele desaparecer a medida que el niño crece, pero es importante que desde un principio se pongan los límites y se explique lo que está bien o mal. 

Si esta conducta continua de forma repetida y en el tiempo lo más adecuado será contactar con un especialista. 

Falta de respeto

Todos tenemos días malos pero hay líneas que no se deben sobrepasar.

No son solo los adolescentes  se enfurruñan a menudo, también los pequeños son maestros en ello. Los peques imitan a sus padres, a los hermanos mayores e incluso a aquellos que ven en la televisión. Son como pequeñas esponjas que lo absorben todo. 

Es mejor reaccionar y limitar ya desde una temprana edad una conducta inapropiada. Escucha a tu hijo y trata de que se comunique sin que haya falta de respeto o sea desagradable. Pero tu también tienes que actuar de la misma manera. Reaccionar de manera brusca puede producir rápidamente un efecto contrario. 

Los adolescentes están en un período de cambio hormonal de difícil control. Por lo tanto, no te tomes sus reacciones de manera personal y trata de responder de una forma respetuosa y adulta. 

Por supuesto si es necesario, está bien retirar determinados privilegios como consecuencia de una conducta inapropiada. 

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Mentiras

¿Tienes un pequeñín en casa que tiene dificultad en saber lo que es verdad o mentira? La edad del niño influye mucho en la forma de distinguir entre la realidad y la fantasía. 

Entre los 3 y los 7 años, los niños tienen una fantasía desbordante. Entre los 6 y los 7 años comprenden mejor la diferencia entre verdad y mentira, pero esto no les impide poner a prueba los límites. 

Según los expertos, la razón por la que un niño miente puede venir por la necesidad de atención, por tratar de evitar una riña o por que no quieren decepcionar a sus padres. 

Trata de explicar a tus hijos lo importante que es ser honesto. Se puede incluso imponer alguna forma de castigo leve (por ejemplo sacar la basura durante una semana o algo parecido) para que el chaval entienda lo importante que es no mentir.

Por otro lado, es igualmente importante ser comprensivo y perdonarle tratando de entender porque el niño ha mentido. 

Si las mentiras se intensifican y se convierten en un problema recurrente, pueden ser debido a factores subyacentes más graves tales como baja autoestima, estrés emocional o problemas de comportamiento.

Quejidos

El lloriqueo a menudo puede estar estrechamente relacionado con varios tipos de rabietas o “berrinches” y puede ser muy frustrante.

Antes de irritarte con el niño trata de ver si hay una explicación natural, ya sea porque tiene dolor en algún sitio o porque se va a poner enfermo.

Si no se trata de nada de esto, seguramente lo que pretenda el niño es llamar la atención. 

Los niños pequeños no se quejan a propósito, sino que no tienen otra forma de expresarse. Los chicos más mayores son conscientes de lo que hacen y saben lo que funciona para obtener lo que quieren. 

Lo mejor que puedes hacer en esta situación es actuar como si nada, como sino les oyeras.

Y dile a tu hijo que no va a conseguir nada si sigue quejándose sin razón. Y que hable en un tono normal si quiere que le escuches.

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Mal comportamiento 

Enseña a tus hijos a comportarse desde que son pequeños, a masticar con la boca cerrada, a decir gracias. Es mucho más difícil cuando son más mayores.

Se determinante cuando les enseñas buenas maneras y explícales que es importante ser respetuoso y amable con los demás.

Obviamente lo más fácil es tú seas un buen ejemplo para ellos. Se debe vivir conforme a lo que se enseña, de lo contrario al niño le costará más entender.

Además
de tratar de mantenerse tranquilo, independientemente de lo que pase, lo mejor es hacer responsable al niño de su propio comportamiento. 

No vas a estar continuamente culpabilizando al pequeño por todo. Pero tampoco es bueno estar excusándolo o negando su conducta porque criarías a un niño consentido.

Evidentemente hay mil formas de criar a un hijo. Hay padres que les vienen bien así.  Hay otros padres que han encontrado diferentes medios que funcionan mejor para ellos. 

Algunos niños necesitan más orientación que otros, pero lo más importante es, por supuesto, que los padres estén presentes en la vida de su hijo y que les den amor y seguridad.

Espero que encuentres estos consejos útiles. Nos ayudaron a mi marido y a mí en muchas situaciones. No hay ninguna familia que no se haya encontrado con dificultades durante  la educación de sus hijos. 

WikimediaCommons

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