Nueva mamá cuelga letrero hecho a mano sobre cama, pide a enfermeras que no le pidan que amamante

Convertirse en madre es una transición que conlleva mucha expectación.

Si alguna vez has tenido un bebé, sabrás que casi no pasa un día sin que alguien te sugiera lo que debes hacer o, peor aún, que te diga qué es lo mejor para tu propio hijo.

Por supuesto, rara vez la gente conoce la situación de una madre lo suficientemente íntima como para emitir juicios, pero la gente, naturalmente, lo hará de todos modos.

Este es el caso Meghan Koziel, una madre que ideó la solución perfecta para evitar que las enfermeras le preguntaran por qué no estaba amamantando a su bebé recién nacido: colgando un letrero sobre su cama del hospital.

Meghan fue diagnosticada con cáncer de mama en 2015, pero logró tener un bebé milagrosamente después de someterse a una mastectomía doble.

El tratamiento la dejó incapaz de amamantar, por lo que ella quería una manera de calmar al instante cualquier pregunta sobre por qué no estaba alimentando a su bebé como la naturaleza manda.

Como ella describió en Instagram: “Hace tres años, cuando me diagnosticaron cáncer de mama, pensé que mi vida nunca sería la misma. Me vi obligada a tomar tantas decisiones RADICALES de mi vida, incluida la de preservar mi fertilidad a través de una recuperación de óvulos fue una de ellas. Después de dos años con medicamentos bloqueadores de hormonas (porque mi cáncer es muy agresivo y afectó mucho a mi estrógeno y progesterona), ¡tomé la decisión de dejar mis medicamentos para cumplir mi sueño de toda la vida de ser madre!”

Instagram/Meghan Kozie

Meghan se sometió a una cirugía reconstructiva, pero el tratamiento del cáncer le había robado su capacidad para producir leche. En un intento de rechazar las preguntas para proteger su intimidad como madre, hizo un cartel que decía:

“ESTO NO ES ZONA DE LACTANCIA,
Aunque la lactancia materna es una tarea muy especial,
Por favor tenga cuidado antes de preguntar.
Nuestro bebé milagro será alimentado con papillas,
Y no le afectará el futuro que tiene por delante.
ESTA MAMÁ ES UNA SUPERVIVIENTE”

 

La niña de Meghan, llamada Kendra Jane, nació el 15 de septiembre de 2018 y está perfectamente sana.

Además, el personal del hospital resultó ser un gran fan de su cartel rosa. Ese cartel no solo le permitió a Meghan evitar sentirse mal cada vez que alguien le preguntase, sino que también se aseguraba que no tuviera que repetir la misma historia una y otra vez.

Desafortunadamente, en el momento de escribir este artículo, los médicos de Meghan Koziel encontraron otro bulto. Creen que esta vez es un lipoma (un tumor graso no canceroso), pero Meghan continuará sometiéndose a pruebas hasta que se pueda obtener un diagnóstico definitivo.

Instagram / Meghan Koziel

Esperemos que Meghan siga adelante como la luchadora que es y ha demostrado ser, obrando milagros como su pequeña Kendra Jane. Le deseamos a Meghan lo mejor en el futuro, ¡y oramos por la salud y la de su pequeña!

Comparte este artículo con tus seres queridos para desearles lo mejor a ambas.