La piel de las cejas de la madre se cae repentinamente – tras tratamiento habitual que sale muy mal

Querer hacer un cambio para sentirse mejor, un buen propósito del día, es algo que muchas personas piensan. Quizá uno piensa en hacer un nuevo corte de cabello, sacar la ropa que tenemos olvidada en el fondo del armario para volvérnosla a poner, comer ese trocito de chocolate… Pequeñas cosas que hacen que nos sintamos un poquito mejor en nuestro día a día.

Pero para la madre de tres hijos, Amanda Coats, de 43 años, de Australia, los planes para cambiar su imagen se convirtieron en una pesadilla, según escribe la edición británica de Metro.

Quería hacer un cambio radical a sus cejas, así que fue a un salón de belleza que hace tatuaje de cejas. Quería igualarlas y dejarlas estilizadas y bonitas, y quiso hacerse este tipo de tratamiento, que está cada vez más de moda. Pero no se podía imaginar que iba a ser una visita que no iba a olvidar nunca.

Posted by Amanda Coats on Tuesday, 4 September 2018

Amandas fue después al programa americano de tv The Doctors, y allí los médicos pudieron ver el resultado de cerca y explicar por qué el resultado había sido tan desastroso.

Al parecer el personal del salón le dio instrucciones a Amanda de cómo debía mantener la zona limpia, para evitar bacterias e infecciones. Por eso la mandaron a casa con las cejas cubiertas por unos vendajes.

Pero cuando despertó al día siguiente, sintió dolor y fue a mirarse al espejo.

La visión con la que se encontró en el espejo la dejó en shock: se le había caído parte de la piel, y la zona estaba muy infectada y roja.

Encontró piel en la almohada

– Cuando me desperté al día siguiente encontré trozos de mi piel en la almohada. Fui al médico inmediatamente, la hinchazón y el dolor eran horribles. Parecía como si alguien se hubiese comido mi piel, tenía mucho dolor, cuenta a Metro.

Amanda recibió ayuda para pagar los 1.000 dólares que le costaron las visitas al médico, tras haber compartido su historia para advertir a otros y ser denunciada por el salón de belleza porque a causa de eso han perdido clientes.

Según el salón, Amanda puede haber sufrido una reacción a la tinta del pigmento o a algún medicamento, o quizá lo que pasó es que no siguió las instrucciones de cómo tratar la zona después del tratamiento.

Amanda quiere advertir a otros ahora para que tengan mucho cuidado, se informen bien y sigan todas las recomendaciones de los profesionales que realizan el tratamiento.

– Prepárate bien antes de someterte al tratamiento, toma todas las precauciones, asegúrate de elegir bien a quién lo hace, dice Amanda, según metro, y añade:

– No quiero que nadie tenga que pasar por lo que yo he tenido que pasar, por eso doy la cara.

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