Una madre de Arkansas, Estados Unidos, y su hijo mayor se enfrentan a cargos por delito grave de incesto tras haber sido descubiertos por dos familiares el mismo día en 2024.
Crystal Lynn Fallis, de 45 años, y su hijo mayor, Austin Dennis Lee Casey, de 27, se enfrentan a cargos de incesto en Arkansas tras un incidente que salió a la luz de la forma más impactante posible: no una, sino dos veces, en la misma tarde.
Los documentos judiciales indican que ambos, junto con el hermano de Casey, habían pasado parte del 4 de julio de 2024 bebiendo juntos en una vivienda de Bono, una pequeña localidad del condado de Craighead.
En algún momento, el hermano se quedó dormido y, al despertarse, encontró a su madre y a Casey juntos. En lugar de afrontar la situación directamente, salió de la casa y se dirigió a la vivienda de un vecino para llamar a la policía.
Mientras él no estaba, el marido de Fallis llegó a casa del trabajo, sin saber lo que acababa de ocurrir. Tras ducharse, él también fue testigo de la misma escena con la que se había topado su hijastro.
Un vídeo grabado con una cámara corporal de lo sucedido se ha vuelto viral en varias ocasiones. Se publicó por primera vez en 2025 y ha sido reeditado y compartido de nuevo en TikTok en varias ocasiones. El vídeo muestra la llegada de la policía a la vivienda y la reacción de consternación y angustia del marido de Fallis.
Detenciones y cargos contra Fallis y Casey
Casey abandonó la propiedad antes de que llegaran los agentes y fue localizado y detenido poco después. Fallis fue detenida en la vivienda. Ambos fueron recluidos en el Centro de Detención del condado de Craighead y se les impuso una fianza de 35.000 dólares. También se les impuso una orden de alejamiento.
Al día siguiente, un juez determinó que existían motivos fundados para imputar formalmente a ambos por incesto, un delito grave de clase C según la legislación de Arkansas. Se consideró que la relación entre los dos adultos era consentida, por lo que no se presentaron cargos adicionales relacionados con agresión.
¿Qué podría pasar a continuación?
Según la legislación de Arkansas, una condena por un delito grave de clase C conlleva una posible pena de entre tres y diez años de cárcel, además de una multa de hasta 10.000 dólares.
Se había fijado una vista judicial para finales de agosto de 2024, pero no ha habido noticias que hayan tenido gran repercusión sobre la evolución del caso desde entonces.