Mamá embarazada quiere dar en adopción a sus gemelos con síndrome de Down, pero en el tercer trimestre cambia de opinión

Julie McConnel estaba lista para comenzar una nueva vida después de volver a casarse. Ella ya tenía tres hijos de un matrimonio anterior, y después de tener un nuevo hijo con su nuevo esposo, Dan, decidieron buscar una niña.

Sin embargo, en medio de sus intentos, a Julie se le enseñó una vez más que la vida puede ser completamente impredecible. Ella quedó embarazada… de gemelos.

Las probabilidades de que una mujer tenga un hijo con síndrome de Down aumentan a 1 entre cada 100 después de cumplir los 40 años, por lo que Julie y Dan sabían que se someterían a todos los controles necesarios. Después de un tiempo, descubrieron que sus gemelos nacerían con esa condición.

A los 45 años de edad, Julie sintió que la tensión adicional de criar a dos niños con necesidades especiales podría ser demasiado. En cambio, ella y Dan encontraron una familia que quería adoptar a los gemelos, a través de la Red Nacional de Adopción de Síndrome de Down.

Sin embargo, después de encontrar una nueva familia para sus hijos, Julie y Dan se encontraron aplazando continuamente la firma del papeleo que haría que la adopción fuera oficial.

“Queríamos hacer las gestiones nosotros mismos, por lo que contactamos con la asociación local de síndrome de Down”, contó la madre.

“Estaban organizando un picnic, así que nos reunimos con algunas familias maravillosas que compartieron sus experiencias con nosotros”.

YouTube / Inside Edition

Fue allí donde los padres se dieron cuenta de que estaban dejando que el miedo se interpusiera en el camino de hacer crecer su familia.

“Amas a tus hijos sin importar qué. Cuando finalmente decidimos que no íbamos a dejar que nuestro miedo se interpusiera en nuestro camino, fue fácil tomar nuestra decisión”, dijo Julie.

YouTube / Inside Edition

En el tercer trimestre, tomaron la decisión de quedarse con sus hijos. Milo y Charlie nacieron sanos y felices, y ahora Julie y Dan no pueden imaginar sus vidas sin ellos.

“Mi corazón se salió de mi pecho cuando los vi. Estaba tan enamorada”, dijo Julie. “Es difícil imaginar la vida sin ellos, pero creo que los extrañaría todos los días si hubiéramos decidido no quedárnoslos”.

Esto hizo que se me saltaran las lágrimas, todos los niños merecen una oportunidad en la vida, y estamos tan felices que Julie y Dan decidieran quedarse con Milo y Charlie.

Si esto te hizo sonreír, comparte el artículo en Facebook para que lo lean tus amigos y familiares.