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Mujer de 42 años va a ser madre por cuarta vez – cuando ve a su hija se le parte el corazón

Esperar un hijo es siempre una viaje lleno de sorpresas. No sabemos cómo será, qué apariencia tendrá, si será niño o niña... 

Helena y Yuri Spengler habían sido pareja desde la escuela, y se casaron cuando eran aún muy jóvenes. 

Tuvieron tres maravillosos hijos, pero después no pudieron tener más, aunque lo deseaban. 

Hasta que un día, 18 años después de que su primer hijo naciese, Helena y Yuri recibieron una noticia que los dejó en shock, Helena, con 42 años, estaba embarazada. En ese momento ya era abuela, y sería madre de nuevo. La pareja estaba muy feliz. 

El embarazo se desarrolló sin problema, y todo se veía bien en las ecografías. 

Aún así, la niña quiso llegar al mundo un mes antes de lo previsto. 

Aunque un parto no suele ser una experiencia nada agradable, al final las madres recuerdan ese momento en el que tienen a su bebé, por primera vez, entre sus brazos. Pero no fue así para Helena esta vez, fue una pesadilla. 

Cuando Darina por fin estaba en el mundo, los médicos se quedaron completamente mudos y salieron de la habitación con el bebé, sin dejar que Helena viera a su recién nacida.  

Cuando Helena se recuperó del parto, pidió ver a su hija. 

Las enfermeras se mostraban nerviosas y le preguntaban si estaba segura de estar preparada. Darina estaba muy débil y necesitaba permanecer en la incubadora para poder sobrevivir, la pequeña estaba aún en peligro. 

Cuando Helena vio la cara de la niña, se quedó sin respiración. 

Estaba tan impactada que tuvieron que llevarla a otra habitación para que se recuperase. El aspecto de la cara de su hija, la dejó aterrada. 

Los médicos le contaron que su hija sufría una enfermedad rara, llamada síndorme de nager, que afecta al desarrollo de la cara, brazos y manos. 

La mandíbula se ve afectada y, por lo general, suelen tener una mandíbula muy pequeña.  

La enfermedad había afectado a Darina de forma especialmente fuerte, y los médicos no estaban seguros de si sobreviviría más allá de unas semanas.

Los médicos dijeron a Helena que podía dejar a su hija en el hospital, desde donde le buscarían una residencia segura en la que vivir. 

En ese momento el marido de Helena, Yuri, llegó a la habitación, y ella tenía miedo de mostrarle la cara de la pequeña, pero él fue el primero en reaccionar de la forma en que todos deberían haber hecho. Se acercó a la pequeña y dijo: 

”Ahí está, nuestra pequeña y dulce hija”. Lloró y besó a la recién nacida. 

Facebook/Даниил Гордеев

Helena se sintió aliviada. 

Poco después la pareja se fue a casa con su hija, y Darina, en contra de las predicciones, se fue fortaleciendo. 

Pero al mismo tiempo, nadie entendía que estos padres se hubiesen quedado con una hija que decían que parecía un monstruo, ni siquiera sus familiares y amigos más cercanos. 

Una y otra vez escuchaban: 

”Nunca va a poder llevar una vida normal. Va a morir pronto. Va a arruinar vuestras vidas”.

Hasta que Helena y Yuri dijeron que era suficiente y se mudaron a otra ciudad. 

Sus tres hijos mayores eran un gran apoyo, y a los nietos de Helena y Juris les encantaba jugar con su nueva tía. 

Facebook/Даниил Гордеев

Darina es como cualquier otro niño de su edad, le gusta ver la tele, ponerse vestidos bonitos y cantar. Pero aún hoy tienen que ver como, cuando van a la ciudad, la gente se queda mirando, e incluso hay padres que tapan los ojos de sus hijos para que no vean a la niña. Pero para esos desconsiderados estos padres solo tienen una respuesta: 

”Si no quieres verla, mira hacia otro lado, para nosotros es preciosa”. 

Cuando Darina cumplió tres años, los padres pideron ayuda a los servicios sociales para que pudiesen operar a Darina. Tenían que reconstruir sus labios y su mandíbula para que pudiese comenzar a comer comida normal. 

La primera operación ya ha sido realizada pero aún le quedan muchas, pero Helena y Yuri siguen luchando para que su hija pueda tener un buen futuro. 

Después de aparecer en un programa de televisión ruso, su caso se hizo conocido en todo el país. 

Darina es hoy una niña viva que adora a su familia, y vive feliz, sin ser realmente consciente de lo crueles que pueden ser las personas.

Pero con esta fantástica familia, estoy segura de que Darina va a tener una larga y feliz vida, aunque tenga que enfrentarse a muchas dificultades. 

Comparte si estás de acuerdo con que el amor de unos padres puede con todo.