Hombre sordo sólo quiere comprar un café, entonces camarera le da nota que me hace llorar

Mucha gente no se da cuenta de lo estresante que es para las personas con discapacidad hacer algo tan simple como pedir un café. Incluso si lo notan, no muchos hacen algo para ayudarles.

Nos hizo tan feliz conocer la historia de esta camarera que hizo el esfuerzo de facilitar la vida a otro ser humano.

Ibby Piracha, quien quedó sordo a los dos años, suele ir a un local de Starbucks en Leesburg, Virginia, al menos tres veces por semana. Normalmente pide la misma cosa: un Frapuccino de caramelo.

Aunque el personal ahí lo conoce y sabe lo que va a pedir, Ibby escribe su pedido en su teléfono y se lo muestra.

Pero un día, uno de los que trabajaban ahí hizo algo que lo cambió todo.

 

Ibby mostró a la camarera el pedido que había escrito en su teléfono; el frapuccino. Pero para su gran sorpresa, la camarera, llamada Krystal Payne, le pasó una nota escrita como respuesta.

“He estado aprendiendo lenguaje de signos para que puedas tener la misma experiencia que todo el mundo”, se leía en la nota.

Entonces, Krystal le preguntó en lenguaje de signos qué es lo que quería beber.

Ibby quedó impactado de que alguien se hubiera tomado el tiempo de aprender lenguaje de signos para hacerle sentir bien.

“Quedé tan conmovido de que ella quisiera aprender lenguaje de signos. El lenguaje de signos es completamente distinto y es algo que ella quería hacer por mí. ¿Por un cliente sordo? Quedé muy, muy impresionado”, dijo Ibby a WJLA.

Según Starbucks, Krystal Payne pasó horas viendo videos de YouTube aprendiendo las bases del lenguaje de signos para poder dar a su cliente el servicio que merece.

Ibby quedó tan conmovido por el gesto de Krystal que tenía que dejar que el mundo lo supiera. Colgó una foto con la nota de Libby en Facebook con la esperanza de que más gente en el mundo se tomara el tiempo de entender a la comunidad de personas sordas.

Mucha gente quizás piense que lo que hizo Krystal está por encima de sus deberes profesionales, pero ella dice que no fue para tanto.

“Mi trabajo es asegurarme de que la gente tenga la experiencia que espera y eso es lo que quiero darles”, dice Krystal.

Gracias a los increíbles esfuerzos de Krystal Ibby puede tomar su café favorito y pedirlo como cualquier otro cliente.

¡Por favor, comparte esta historia si también piensas que el esfuerzo de Krystal merece reconocimiento!